De cómo hacer bien las cosas.

Me encuentro recién llegado de un relajante fin de semana por la capital catalana, cuando decido comprobar mi correo. Llevo desde el jueves sin revisarlo –un verdadero exceso- válgame Dios (nuevamente en el sentido laico de la expresión.).
Pues a lo que iba … me encontraba yo en estas labores cuando comienzo a leer:

“Buenas a todos y todas.

Ya se que es mal día para enviar el correo y que la mayoría lo leeréis el lunes, peeeero… Ha surgido la idea de una comida, que partió hace tiempo de Ángel – Pérez -, y que en principio se pensó para el 27 de mayo, pero va a ser que no (Concierto “Valladolid Latino”, cumples, compromisos varios). Sería allá por el primer fin de semana de junio. En “cocreto” para el sábado, 3.”

Llegados a este punto pienso: esto promete, ya iba siendo hora de que nos pusiésemos las pilas y organizásemos algo. Continúo leyendo.

“Las posibilidades son muchas (Prácticamente infinitas): se puede hacer un desayunocomidameriendacena con ricas viandas; sólo comida, con ricas viandas; o bien solamente cena, con ricas viandas; o varias comidas y cenas…. También se podría organizar un menú “estándar”, previamente consensuado, con ricas viandas (ensalada, asado y helado u otras cosas), o también hacer honor al nombre de la convocatoria y recordar viejos tiempos en que cada uno presentaba en sociedad sus platos estrella, ricas viandas preparadas con amor y dedicación (quién no recuerda aquellos pimientos rellenos de Esther o los inconmensurables e “ignominiosos” cangrejos de Toño – Javi – su madre; platos de pasta – y más cosas – de Pablo; las quesadas de David – su madre -; empanadas, carnes y muchos, muchos otros). En fin. No lloro por vergüenza…”

Como podéis comprender según avanzamos el aspecto cultural del acontecimiento, el gastronómico, se va desvaneciendo en favor de otro aspecto también cultura, el literario.

“Como veis las posibilidades son muchas – prácticamente infinitas, como ya sabéis – y evidentemente queda abierto el plazo de alegaciones, aportaciones, ruegos y preguntas. A ver los que estamos ese día. Si alguien sugiere otro por alguna razón, o sin razón, pues eso. Intentemos estar cuantos más mejor. Y si no se puede todos pues…

¡Ah, bueno! Mis señores padres nos cederían La Bodega de “Estocolmo, XX” para preparar lo que fuera menester y por supuesto para las propias Jornadas Gastronómicas.

Nada más. Buen finde (o buena semana).

Por cierto: Reenviad, por favor, el correo a todos aquellos que consideréis oportuno, o aún no siendo oportuno, veáis que no lo han recibido y debieran, pudieran o quisieran. ;-)

Aaaaadios.”

Llegados a este nuevo punto, vuelvo a pensar (dos veces en un día!!!): no sólo nos movemos, sino que estamos dispuestos ha hacer de éste, un gran acontecimiento.
Cuan lejos estaba yo de saber que mi capacidad de asombro y deleite (a partes iguales) no había hecho más que despertar. Paso a exponeros la réplica a la misma, que no hacía sino prorrogar esta hemorragia de placer que me sobrevenía.

 

+(cruz)

“ESTIMADOS AMIGOS:

No puedo más que decir que se me llenan los ojos de lágrimas ante tamaña iniciativa.
Precisamente en estos tiempos de operación bikini que corren, en que la recuperación del hombre "retrosexual" encarnado en el español de los años 50 y 60, amante del buen yantar, amigo del embutido ibérico y los productos de la tierra, es poco menos que una empresa romántica apunto de naufragar entre cultivos transgénicos y barritas adelgazantes, esta convocatoria debería inscribirse -redactada en versos de arte mayor- entre las grandes gestas de
nuestra literatura épica.

Hecha relación de loores y virudes, subrayo la ABSOLUTA oportunidad de la convocatoria en la fecha prevista, siempre y cuando a la señorita Jimena no le dé por nacer en esos días -Deo optimo maximo-, en cuyo caso no gozarías de la presencia de la madre primeriza -véase que guardo un as mi la manga para yo asistir puntualmente-.

En lo referente a las ricas viandas… miren vuestras mercedes que
cualquiera de las dos soluciones es buena y yo, obediente, afilo los dientes y preparo el menaje por igual, por lo que pudiera venir.
En suma, que me resulta indiferente una u otra posibilidad, pues la sola presencia de mi persona ante tan distinguida concurrencia hace inaceptable cualquiera condición interpuesta por mi parte.
Así, quedo a su entera disposición para cualsiase iniciativa y no les robo más de su precioso tiempo.

Beso los pies y manos de sus señorías.

Licenciado Pablo de Castro

Dada en Valladolid, a diez y ocho días del mes de abril de 2006 A.D.

Solideo, honor et gloria”

He aquí que “…no resta sino batirnos…” –en palabras del viejo Alatriste-.

Mi mas sincera reverencia a los autores, a los cuales pido no tomen a mal la libertad que me he apropiado, de reproducir sus palabras, mas considero que no hay mayor halago para un artista, que reproducir su arte.

Y por supuesto contad con Akela, donde sea y cuando sea.

 

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Un pensamiento en “De cómo hacer bien las cosas.

  1. Echaba yo de menos la respuesta, y mira tu por donde…

    Gracias por lo que me toca, pero lo del Licenciado es de quitarse el sombrero.

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